Conspirator.
Uno de los propósitos de la máquina de hacer arte es/era/siguesiendo
demostrar que el ámbito dónde se ubica una obra o persona, determina el
éxito de esa obra/persona (persona como máscara de ser humano, no esa
idiotez de personas humanas, el ¿humano enmascarado? :-) ). Se entienden
aquí como casos de éxito el Museos, Galerías e Instituciones, que son
espacios reales promocionados por entidades académicas políticas y
económicas. A su vez unos y otros espacios se interrelacionan y forman un
ámbito artístico, de los muchos posibles/imposibles.
Este espacio es un espacio de poder, un redil donde se da de comer a un
pequeño número de artistas y que se financia (promoción, alimentación y
cuidados pediátricos) usando los recursos obtenidos gracias a las
plusvalías de la industria y el comercio. Plusvalías obtenidas de las
diferencias de precio de las unidades de tiempo.
No se pretende cuestionar ni cambiar los modelos, eso es una decisión
personal, sino constatar un hecho. El Arte no es posible sin una
organización social que genere grandes beneficios y que éstos se concentren
en unas pocas manos. El beneficio es TIEMPO de vida. Así que nadie me diga,
según se vaya leyendo, que quien esto escribe aspira a ser recibido en los
salones, y que, como no puede, no le dejan, no le hacen caso y que por eso
escribe en las nius y no en el suplemento cultural del diario el País
(pongo por caso) ni expone ni es comisariado por ninguna autoridad ... etc.
No me mueve el rencor no, es algo más humnano ... proteger tu propio
espacio vital.
Se trata de que los recursos son escasos, que la hierba, el bosque y la
carne que corretea son una y que la tarta tiene tamaño fijo y unos comen
trozos mayores y otros menores. No reclamo justicia, busco herramientas de
fuerza para comer mi trozo de pastel. No reclamo derechos sino espadas
mágicas que espanten a los glotones, a los competidores, a los llorones,
porque yo tambien quiero el trozo mayor. Armas contundentes, de destrucción
masiva (hay cientos, miles, de funcionarios) atómicas, químicas, orgánicas.
Necesito leyes y ejércitos para defender mi territorio ... O sea,
imposible, osea que estoy loco solo de pensarlo, o sea que ni lo intentes,
o sea haz como todos: Trabajo genuflexión, trabajo genuflexión, trabajo
genuflexión, etc (copy&paste)
El problema surge cuando un individuo, fuera de ese ámbito de poder, reclama
un precio justo por su tiempo de trabajo. En especial cuando ese tiempo se
emplea en financiar los proyectos vitales de terceros a costa de suyo
propio. En un mundo real no existen los derechos o las libertades,
sencillamente se actúa en libertad y se llega a acuerdos con el resto de la
comunidad en función del grado de poder personal alcanzado.
Un ejemplo ilustrará la situación. Si yo me niego a emplear mi tiempo en
financiar un determinado proyecto institucional (via impuestos por ejemplo)
auspiciado por un determinado grupo de individuos tendré algunos problemas.
Si no dispongo de herramientas que me protegan de la ferocidad y codicia de
esa institución claro. Un enfrentamiento directo (negarme a pagar la parte
proporcional de todo aquello que no me parece justo) puede llevarme a los
tribunales y complicarme la vida (multas, cárcel, ) hasta el punto de hacer
inviable cualquier proyecto personal (¿De que viviría entonces el aparato
mediático y la industria cultural?).
Si decido emplear mi tiempo para realizar proyectos vitales (o artísticos) y
deseo evitar el financiar el de terceros deberé emplear otros métodos que
resulten eficaces. Los métodos no pueden ajustarse a un sistema moral
aceptado por una comunidad que ensalza determinados valores para obtener
una alta rentabilidad sobre el tiempo de trabajo (de terceros).
Un proyecto vital se pone en obra utilizando nuestro tiempo y no comerciando
con el tiempo de vida de los demás. Este es la primera norma moral, que
puede romperse y no seguirse si se cree conveniente. De ahí se extraen
algunos principios que pueden explicar en que consisten algunas acciones,
todas ellas enmarcadas dentro de lo que llamo la 'vía del guerrero'.
El artista actual (en su forma de icono mediático) es un gran consumidor de
tiempo de terceros. Dentro de mi esquema moral (o sea ninguno o falso)
forma parte de eso que llaman 'el enemigo'. Sin embargo utiliza
herramientas que resultan útiles para el desarrollo de la sensibilidad y el
crecimiento interior. ¿Como resuelve el artista sus necesidades?. Formando
parte del 'ámbito artístico' que lo mantiene vivo y protegido. Así que la
aspiración máxima del artista es de hecho, formar parte de ese espacio
protegido y reconocido por el resto de una determinada sociedad. En ésta
unos aceptan vender a muy bajo precio su tiempo de vida por que reconocen
la autoridad y el enorme valor del icono cultural.
¿Que ocurre cuando un individuo decide que su tiempo es demasiado valioso
para financiar proyectos ajenos? ¿Que ocurre cuando decides crear tu
propio sistema de valores y te niegas a financiar aquellos aspectos del
gasto público que no le resultan útiles a nadie, salvo a los propios
interesados?
No deseo financiar el ejército, la industria de armemento, las subvenciones
a empresas de dudosa moralidad, el Museo del Prado, el Mide o la
Universidad del Pais Vasco o de Castilla la Mancha, o cualquier otra
milonga que requiera de mi tiempo (Tampoco ese libro titulado El Cuento, o
Historia o Leyenda, del Arte). Tal vez aceptaría financiar una justicia
social, infraestructuras comunes, sanidad, etc. Negociemos. Imposible. La
autoridad competente (en este caso cultural) me manda a la mierda y me
reclama más horas de trabajo y a más bajo costo para financiar proyectos de
terceros.
La explicación es aún más larga, pero sirve para explicar/comunicar
(exponiendo al público) porque no pago una entrada más de ningún Museo
financiado con dinero público. Ni pierdo mi valioso tiempo mirando babeante
lo que suponen (otros) Grandes Acontecimientos Histórico Artísticos, o
porque empiezan a no interesarme aquellos artistas que se alimentan, como
vampiros, de la sangre y de la vida de los demás. Y quizás sirva para
explicar que un guerrero, en un momento determinado, ha de declarar la
guerra a sus enemigos.
Empieza la batalla, (retorno de carro)
y si alguien cree que la libertad personal se consigue via subvención o
colgandose medallitas de artista, no se equivoca. Espacio que robas y
conquistas aumenta el valor de tu feudo. Mas tarta pal nene, más gordo, más
proteíco, más artista, más fuerte, etc. (Recuerden, la tarta tiene siempre
un tamaño fijo)
Habrá sangre y perderé esta guerra (o ganarédiscretamente,
escritotodojunto). pero un guerrero no piensa en las
victorias, otro si digo (solo piensa en la victoria). De momento (a falta de
una beca, subvención o cátedra de NetArt en la Pontificia Universidad de
Salamanca, porejemplo, sin espacios entre por y ejemplo) solo, piensa digo,
en sobrevir en la batalla.
Si alguien piensa, imajina, supone o intuye que
soy piadoso o sensible o dévil (con v) aquí va una imagen posible (de las
muchas posibles/imposibles) como trataría al enemigo:
"Uno o dos ministros o consejeros de cultura, tres o cuatro
artistas subvencionados o bendecidos, empalados sobre lo alto de un Museo
del Prado en llamas (con la toda la obra dentro que arde mejor) y al consejo
de administración del Prado remando (con sonido de tambor, latigazos y
hambre) en un barco que no va a ninguna parte solo hacia la muerte (ni
esperanza de un infierno ni un cielo). Imposible naufragar en esta dura
empresa navegado por una internet donde el NetArt ni ha nacido ni ha
muerto"
Como es obvio todo esto no es más que una suposición. Una broma. Una
creación (mediocre, mala o peor) escrita en las news y absolutamente inútil
(más o menos como el Arte del siglo XX).
Supongo.
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Cayetano Lupeña.
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cayetano.lupenna en boj.org
http://cayetano.tabira.org/
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Si miras el infierno con ojos
limpios solo ves inocentes.